A PROPÓSITO DEL FESTIVAL DEL SENSIBLE SEÑOR SIRIO
Fernando Candiotto



Cochabamba 3.8.2012

Realmente le estoy muy agradecido a Rubén Cedeño, por habernos abierto la puerta para poder participar el 2 de Agosto del año 2012 de la celebración del Festival de la Luna Llena de Agosto, dedicado al Señor Sirio.

A pesar de conocer acerca de la existencia de este Ser tan importante y acerca de los Siete Rishis de la Osa Mayor, por la mención que Rubén hace de ellos en algunos de sus libros, nunca se me había ocurrido realizar una actividad sobre Ellos, nunca los había sentido como algo cercano ami vida y me parecía que la información que tenía sobre Ellos era demasiado escueta.

Por eso, cuando el día antes del festival en la mañana Rubén comenzó a enviar información acerca de esta celebración, del Señor Sirio y la Sagrada Triangulación con las Pléyades y los Siete Rishis, comenzó a despertarse en mí un anhelo especial por saber más acerca de Ellos, al descubrir la importancia vital del papel que estos Seres desempeñan en el sostenimiento y evolución de todo nuestro Sistema Solar. Igualmente, me sorprendió, durante la actividad, el interés que los participantes demostraban por el tema y las preguntas que realizaban. Al finalizar la charla, continuamos una hora más en el salón de actividades, con unas 5 o 6 personas, conversando sobre el asunto, haciendo preguntas y tratando de responderlas, descubriendo la mayoría de las veces que la materia se hallaba más allá de lo que nuestro conocimiento actual –y, tal vez, de lo que nuestra comprensión humana– podía contestar.

Ya entrada la noche, a la hora de dormir, seguía pensando en el Señor Sirio y vinieron a mi mente varias reflexiones. Entre otras, que el abordar temas tan elevados como estos, relacionados con la Jerarquía Cósmica de nuestra Galaxia, nos saca definitivamente del ámbito de lo personal, de las situaciones, problemas o conflictos que pueden ocupar la mente de un ser humano en la vida diaria. Durante toda la actividad de la tarde del día de la Luna Llena, en ningún momento pudimos hacer mención, siquiera, a las situaciones domésticas que se presentan en la vida de la gente y cómo resolverlas. Concentrados en tratar de entender algo de las ocupaciones cósmicas de estos Seres, solo se nos ocurría invocarlos para que dieran su asistencia a nivel planetario, si acaso, al país en el que vivimos, para lograr la Ascensión de la Tierra. Invocarlos para la solución de una cuestión personal, me parecía algo así como solicitarle al presidente de un país, que ayudara a una hormiga a resolver una dificultad que se le había presentado.

Al pensar en esto, se me develó el significado de esa palabra que aparece escrita junto al nombre del Señor Sirio: “Sensible”. Me preguntaba: ¿Y por qué eso de “Sensible” Señor Sirio? Fue entonces cuando me di cuenta, que el Señor Sirio, siendo el Cristo Interno de nuestros Logos Solares, Helios y Vesta; el Padre de otros Logos Solares del tamaño de Isis y Osiris; desenvolviendo labores en niveles tan elevados como el Plano Mental Cósmico; y desempeñando sabe Dios cuántos trabajos más en esos Cósmicos niveles, se encuentra actualmente ocupado de dirigir el Rayo Azul planetario. ¿Cuánta sensibilidad se necesita para que un Ser de semejante evolución se ocupe de algo tan “pequeño”, desde su punto de vista, como el planeta Tierra; y más aún, para que responda a las invocaciones de individuos tan “insignificantes” como los seres humanos? La Sensibilidad y Misericordia que el Sensible Señor Sirio demuestra en este Servicio a la Tierra, no tiene comparación con ningún otro ejemplo de Amor Compasivo que los más grandes Santos de nuestra humanidad hayan podido dar. Es inconmensurable, parece algo “desproporcionado”, que casi no se puede creer.

Por otra parte, recuerdo que, cuando comencé a estudiar Metafísica, leíamos aquí y allá, en algunos libros, los nombres de Avalokiteswara y Amida Buddha, y algunos nos preguntábamos quiénes serían, qué papel desempeñarían en el Esquema Universal de la Creación. Y un día, en el año1992, después de un viaje que Rubén hizo a la India, llegó con la actividad de los Dhyâni Buddhas y toda esa Enseñanza que volcó en el libro “CetroDiamantino”, que nos ha mantenido enamorados durante estos últimos 20 años.

En el día de la Luna Llena de Agosto sentí que una nueva puerta se estaba abriendo, y que todas esas preguntas que estaban surgiendo, pronto serían respondidas. Que así como hace20 años, nuestras conciencias despertaban a la existencia de los Dhyâni Buddhas, y las Conciencias Cósmicas de estos Seres tocaban nuestros corazones, en esta Luna Llena de Agosto, igualmente, el Sensible Señor Sirio, los Siete Rishis de la Osa Mayor y las Pléyades estaban tocando nuestros corazones por primera vez, y que un mayor conocimiento y conciencia de su existencia, trabajo y servicio se avecinaban para enriquecer esta Enseñanza Espiritual y, con ello, a toda la humanidad.

Una vez más, le agradezco inmensamente a Rubén por esta nueva puerta que nos ha abierto. Y gracias a Dios por habernos permitido estar en estado de gracia escuchante, para aprovechar esta oportunidad. Con expectativa gozosa nos mantenemos a la espera de las bendiciones que los acontecimientos de las últimas horas auguran.